Sunday, March 04, 2007

Soledad mental, acampañamiento literario

Ya parece hace mucho, el día, en verdad nos conocíamos desde hace poco, estábamos sentados, alcohol, había bebido mucho, o quizas no tanto, pero, no era un alcohólico, en ese entonces, el que me entienda será premiado, entonces, pero nadíe parecía molestarle, y yo les decía, que me había dado cuenta, vamós era un momento revelador, místicos sufíes debían manejar en ese entonces mi cabeza, decía, que me había dado cuenta, que la verdad no existía, que nosotros no éramos reales, no lo podíamos ser. Creo que Mchael rio, me imagino a M. Baron von Dickescheid leyendo esto, el punto es, a nadie le parecio importarle.

Julia, siempre sabia, por alguna extraña razón que creo es de procedencía ge-né-ti-ca ( y eso que no me gusta el determinismo), me dijo, un día, que la literatura, servía muchas veces como una terapía, en otras palabras, muchas más sabias y con un perfecto dominio del germánico, me decía, que era una forma de encontrar aceptación, en darse cuenta, que existe alguien más (y ese alguíen suena tan solitario, tan único, tan únicamente una persona más) en el mundo ( en el fucking universe) que ha sentido lo mismo que el lector.

La vida normal (no, mi vida normal), es decir, la del trabajo, la de las reuniones con amigos, los almuerzos con los padres y que se yo que más maricadas, parece nunca tener eso. El único, si en verdad, quiero oir al único, me tengo que ir a mi biblioteca (la que está al otro lado del oceano, no esta), abrir el Intamplari de Blecher y leer sus últimas lineas. Parecería que solo él se díera cuenta de lo hijueputamente fuerte que es saber que toda muestra vida se compone de una irrealidad inmediata. Él sí fue capaz de pedir ayuda, pública y llena de vergüenza y humillación a cualquiera que lo leyera, eso es tener la sangre hirviendo a temperaturas putamente fantasticomagóricas.

2 Comments:

Blogger Marieta said...

entrannablemente te leo...suspiros por lo que dices, por la forma en que acaricias la literatura...dejarse acariciar por ella: el momento más solitario, el vacío de un personaje, la sonrisa cómplice...

en otros casos, el silencio que me acaba de llenar los pulmones.


espero que todo ande marchando por allá...un beso Luis!

7:46 AM  
Blogger luisillo said...

Marcha porque el tiempo no lo deja quedar quieto, pero marcha sin mí.

12:03 AM  

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